Fudenas 2014 Modalidad Ruta

Tras unos largos meses de ausencia competitiva forzada por un matrimonio y por todas las celebraciones anexas que lo rodean, volvía a ponerme un dorsal después de tres meses en una prueba que suponía a nivel personal el tercer gran reto del año tras el Desafio Octava Isla y la Maratón de Madrid. Esta vez tocaba la Fudenas, una carrera que recorre la isla de Fuerteventura en mountain bike desde su pueblo más nórtico, Corralejo, hasta el más sureño, Morrojable. En total, 155 kilómetros que se podían recorrer en la modalidad Carrera en un solo día o en la modalidad Ruta en dos.

Aunque mi intención inicial a principios de año era hacer la modalidad Carrera, ya desde abril, fecha en la que hice la Fuertebike, decidí que 155 eran muchos kilómetros aún para un novato como yo, al que la postura de la bici y, sobre todo, el dolor trasero le suponen un grave hándicap a la hora de estar más de tres o cuatro horas montado en una bicicleta. Así pues tome la sabia decisión de apuntarme a la modalidad Ruta que, dado mi escaso entrenamiento reducido a una o dos salidas a la semana como máximo durante un mes, era la más aconsejable.

IMG_5238

En la habitación con Miguel antes de iniciar la primera etapa

IMG_5239

Los camiones que transportaron las maletas

Acompañados de toda la ilusión posible, mi compañero de fatigas Miguel, alias “Pantani”, y yo nos dirigimos a Fuerteventura desde el viernes para estar más descansados y no tener que madrugar tanto al día siguiente. Ya desde el barco se empezaba a vivir el ambiente fudenero en el cual las bicicletas empezaban a hacer acto de presencia de manera notable. Una vez en Corralejo este ambiente se incrementó aún más y pudimos encontrarnos con bastantes “bikers” apuntillados en las terrazas apurando las últimas cervezas antes del pistoletazo de salida.
El sábado por la mañana  nos dirigimos al parque acuático Baku, desde donde se daría la salida a las dos modalidades. El sitio es inmenso y poco a poco van llegando los más de 2000 inscritos, que son guiados y asesoradods por los integrantes del destacamento militar Soria 9, encargado de la organización de la prueba. La señalización no da lugar a dudas y nos mandan a un terreno en donde ya nos esperan los camiones que llevarán las maletas al campamento de Antigua y las mesas de entrega de dorsal. Allí mismo también se encuentra un punto de mecánica ofrecido por Mushi Bikes (o algo así) en donde podemos darle los últimos retoques a las “máquinas” antes de exponerlas al sacrificio.

IMG_5244

Después de recoger el dorsal

Tras charlar con mucha gente conocida, tanto de Lanzarote como de Gran Canaria, nos vamos hacía el arco de salida una vez que ya se ha iniciado la modalidad Carrera, la cual salía 15 minutos antes que la modalidad Ruta. Después de una tensa espera (que se hace larga) dan el pistoletazo y salimos con prudencia puesto que, a pesar de ser la modalidad “tranquila” hay demasiada gente y los empujones son frecuentes. Se respira bastante buen rollo entre la gente y pronto me doy cuenta de que esta prueba poco tiene que ver con la Fuertebike que hice en abril y en la cual tardamos muy poco en ocupar los últimos puestos del pelotón. Aquí la gente viene a pasarlo bien y muchos vienen incluso peor preparados que nosotros, que ya es decir…

IMG_5249

Con el gran Pantani en la línea de salida

Tras dejar atrás Corralejo nos metemos por el camino de tierra que lleva al Cotillo, pero pronto cogimos un desvío ascendente que nos condujo hasta el pueblo de Lajares, el cual alcanzamos en el km 18 tras una leve bajada, encontrándonos allí con el primer punto de avituallamiento sólo líquido. Antes de llegar allí los caminos eran anchos y permitían adelantar con bastante tranquilidad lo que favoreció que el grupo se alargara rápidamente y no se formaran tapones. Sin embargo, en algunas zonas se produjeron atascos porque la gente se bajaba de la bicicleta para sortear terrenos arenosos.

Dejando atrás Lajares nos encontramos con la segunda montaña del día, esta ya un poco más seria con poco más de 300 mts de desnivel positivo y que nos llevaría hasta el pueblo de La Oliva pasando por Villaverde. Por cada rincón habitado que pasamos la gente se agrupa en las calles para darnos sus ánimos a pesar del calor, que ya empieza a ser bastante extenuante, y esto nos refuerza los ánimos a pesar de la cuestita, que se prolonga por espacio de unos 7 kms. Una vez la coronamos, allá por el kilómetro 25 aún, ya empezamos a plantearnos si llegaremos bien al único corte del día, establecido en Puerto del Rosario a las 13:00, pero teniendo en cuenta que hasta ese punto el terreno es prácticamente todo en descenso y llano parece bastante factible alcanzar ese objetivo. La bajada es bastante divertida y, casi sin darnos cuenta, alcanzamos de nuevo el nivel del mar y recorremos un camino paralelo a la costa que nos lleva directamente hasta la capital majorera.

Llegamos al punto de control en poco más de dos horas y con un calor mucho más propio de agosto que de finales de octubre. Un buen avituallamiento nos esperaba con bastante fruta, agua e isotónicos. El hecho de saber que ya no nos retirarán el dorsal (por lo menos en esa etapa) nos relaja, por lo menos a mí y bajo el ritmo que había establecido hasta ese momento, sabedor también de que nos esperaba la peor rampa del día.

IMG_5266

Asi de guarro llegué el primer día

Y la famosa rampa llegó. Fueron casi 15 kilómetros de ascenso que nos llevaron hasta el pueblo de Antigua, en donde estaba situado el campamento base en el polideportivo de dicho municipio. A pesar de que había recargado agua en la capital, pronto me dí cuenta de que no iba a ser suficiente hasta la meta y empecé a administrarla, aunque el cuerpo cada vez más me exigía más líquidos. Además, en una parada técnica perdí a Miguel, al cual este tipo de superficies se le da muy bien y demarró sin piedad dejando atrás a un gran número de corredores, entre ellos yo.  Y cuando ya me había quedado casi sin líquido elemento fue cuando se me apareció la virgen en forma de muchacha majorera ofreciéndome agua con una botella enorme bien fría. Al ver mi cara exhausto no dudó en llenarme el botellín entero, a sabiendas de que lo que me quedaba hasta Antigua no era moco de pavo. Infinitamente agradecido con tan solidario gesto comencé a encontrar mi ritmo de sufrimiento que, poco a poco, kilómetro a kilómetro me condujo hasta el punto de destino, no sin antes sufrir varios amagos de calambre en el gemelo e isquio derechos. Finalmente pude entrar en la meta de la primera etapa en un tiempo de 3:52 horas y en un más que meritorio puesto 243 de 1256 personas que la consiguieron acabar. Sin embargo, las sensaciones eran de cansancio y de fatiga muscular extrema.

El improvisado dormitorio masculino

El improvisado dormitorio masculino

El campamento base estaba muy bien preparado. Habían preparado un “parking” enorme para las bicicletas en la pista de atletismo que rodeaba el campo de fútbol y la cancha polideportiva cerrada sirvió de “hotel” masculino, mientras que el terrero de lucha se transformó en “dormitorio” femenino.  Además montaron una gran carpa que alojó el comedor y la sala de masajes. Tras una buena ducha acudimos al almuerzo y a darnos un buen masaje descontracturador que nos sirvió de gran ayuda dado el nivel de engarrotamiento de los músculos inferiores.  Por si esto fuera poco, como todo lugar que se precie, también contaba con un buen servicio de cantina en el que nos pasamos toda la tarde bebiendo cerveza y viendo el “clásico” y el partido de la Unión Deportiva. Una vez que terminamos la sesión vespertina, cenita ofrecida por los militares y a dormir a las 22:30, que ya el cuerpo lo necesitaba. No se si sería porque nos habían hablado mal del lugar, pero las sensaciones que tuvimos del campamento fueron bastante positivas y el ambiente que se respiraba entre todos los corredores fue muy agradable.

IMG_5275

En la salida del segundo día con mi prima Eva

Al día siguiente nos despertamos pronto con las luces del polideportivo y acudimos al desayuno. Casualmente era el día de mi cumpleaños e iba a vivir sin duda alguna una celebración distinta a cualquier otra vivida hasta el momento. Tras las revisiones de rigor en la bicicleta nos volvimos a dirigir al triple arco de salida que estaba situado en las calles del pueblo. Yo tenía la esperanza de que, como la salida se efectuaría una hora antes, a las 9:00, cogiésemos menos calor, pero precisamente esa noche había que adelantar la hora por lo que los efectos ventajosos se diluyeron. Allí pude compartir momentos con mi prima Eva y su marido Manu, que venían desde Gran Canaria y a los que no había visto hasta entonces . Con ellos pude compartir los primeros kilómetros de la etapa. Esta vez la salida fue mucho más lenta debido a la estrechez de los caminos que propiciaban un ritmo más lento y con menos posibilidades de adelantar posiciones. Como además salimos bastante atrás pues nos tocó ocupar la parte trasera del pelotón durante muchos kilómetros. A pesar de la citada estrechez de los caminos, siempre aparecía un biker que pensaba que podía adelantar por el centro en caminos en los que sólo cabían dos bicis, poniendo en peligro a los demás corredores.

IMG_5292

Haciendo un poco el pato

Los primeros 10 kms del día fueron en bajada y muy cómodos, cubriendo muchas zonas en asfalto. Cabe destacar la llegada al pueblo de Tuineje en el km 2o en la cual muchísima gente salió a las calles a animar en los que, para ellos, supone sin duda la gran fiesta local del deporte. Nosotros, particularmente, mantenemos un buen ritmo a pesar de las retenciones y vamos en tiempo para que no nos coja el corte del segundo día, que está establecido en el km 60 a las cinco horas. Los siguientes 20 kilómetros son casi todos en bajada hasta alcanzar prácticamente el nivel del mar en el kilómetro 40, donde estaba situado el segundo avituallamiento del día, llegando casi a la playa de Tarajalejo. Reponemos líquidos y sólidos y continuamos con una  buena cadencia y con muy buenas sensaciones a pesar del calor que empieza a ser otra vez abrasador.

Con las grandes playas de escenario

Con las grandes playas de escenario

Una vez alcanzada la playa de Tarajalejo, y tal y como me había avisado Manu, empieza el terreno “fastidiado”. Continuos toboganes que solían nacer en terrenos arenosos que provocaban la obligatoria bajada de la bici para poder sortearlos. Estos toboganes, además, incluían cuestas enormes que sólo se podían subir con el cambio más ligero, el cual, para colmo de males, se me averió en ese mismo instante. Dada esta avería tuve que recurrir a métodos más “brutos” para que el cambio se metiese si o si, ya que si no era imposible alcanzar la cima montado en la bici.

Aqui tenemos un ejemplo de los toboganes

Aqui tenemos un ejemplo de los toboganes

Tras una serie de no menos de diez amplios toboganes y haber atravesado paradisíacas playas, llegamos al pueblo de Costa Calma, en donde estaba asentado el punto de corte y el tercer avituallamiento. Llegamos en poco más de tres horas e hicimos una parada más larga que en los anteriores para reponer bien los líquidos y comer algo. A partir de este punto unos cuantos kilómetros de tierra y ya nos metieron en puro asfalto, también con toboganes pero en los cuales ya la velocidad de la bajada te impulsaba para los cortos ascensos. En este punto otra vez demarró Pantani y lo perdí, y eso que yo iba a buen ritmo adelantando también a muchos participantes.

La llegada a Morrojable por la avenida es espectacular como se puede ver en el video. El speaker anima y el pasillo de entrada es bastante largo con la gente agolpada a los lados tras las vallas. Finalmente puedo acabar la etapa en 4:40 horas para cubrir los 80 kms en un puesto mucho más discreto que el de la etapa anterior, el 516 de 1204 bikers que , participaron en este segundo día, obteniendo de esta manera el maillot de finisher de la fudenas que hay que decir es de un color bastante feo y militar. En la clasificación acumulada de los dos días ocupo una buena posición, la 365 de los 1186 que cubrieron con éxito los dos días de ruta.

A modo de conclusión puedo decir que ha sido una experiencia notable, con muy buen ambiente durante todo el fin de semana, muy buena organización (salvo por algunos detalles del último día)  y con la muy grata compañía de Miguel, con el que cualquier reto se hace siempre más llevadero. Con esta prueba también me he obligado a lo largo del año a diversificar los entrenamientos y salir mucho mas en MTB, consiguiendo que el trail no ocupe tanto tiempo y, por tanto, no acabe por quemarme.

Diploma finisher

Diploma finisher

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s